La verdad de los sistemas operativos, MacOSX

Después de unos cuantos años como usuario de MacOSX y desengañado en el último año tengo una opinión bastante forjada de las bondades y quebraderos de cabeza que pueda dar un MacOSX.

Los sistemas operativos de Apple siempre se han caracterizado por un buen rendimiento y optimizados para tareas gráficas y vídeo. Uno de los grandes avances y una apuesta de futuro fue la de apostar por un núcleo UNIX pero manteniendo una estupenda capa gráfica y una interfaz de usuario fácil de utilizar, así nació la serie MacOSX.

No os puedo mentir, el uso diario de un MacOSX como usuario o como programador supone toda una experiencia. El sistema operativo está concebido para una extrema facilidad de uso que podemos ver en cuanto intentamos instalar un programa, simplemente arrastrando y soltando a la carpeta de Aplicaciones, viene con una buena cantidad de aplicaciones útiles (un cliente de correo soberbio, visor de mapas, notas, visor de imágenes, etc...) y elementos que crees que nunca vas a poder separarte de ellos como Spotlight, la Vista Rápida (ver cualquier documento con la tecla espaciadora) o el Dock o barra de aplicaciones, mucho más vistosa pero a la vez extraordinariamente ligera y fácil de usar.

Desgraciadamente (no se si tendrá algo que ver) desde la muerte de Steve Jobs, mientras Microsoft hacía cada vez más ligero y rápido su Windows, MacOSX se ha vuelto más lento y con más retardos en tareas tan simples como ver el correo, abrir aplicaciones o el manejo día a día, requiriendo equipos más potentes. Y no porque tuviésemos equipos poco potentes.

He estado trabajando con MacOSX, programando y emulando Windows con aplicaciones sin ningún problema, pero de una versión a otra (de un día para otro) parecía que mi portátil hubiese envejecido varios años y su rendimiento cada vez peor. Mavericks, Yosemite, han añadido pocas mejoras, solo unas pequeñas aplicaciones y algunas ideas de iPhone pero además mayores requerimientos que de forma extraña nunca resultan suficientes...

Cuando empezaron las actualizaciones a Mavericks se encontraban por la red quejas de usuarios con equipos de Apple con 32GB de RAM y potentes procesadores que funcionaban apreciablemente lento una vez actualizados.

Parece que todo haya funcionado bien hasta las versiones 10.8.x, y a partir de aquí cometiendo los errores que en el pasado se atribuían a Microsoft.

Aún así, MacOSX tiene muchos puntos a favor, el corazón UNIX permite qe podamos programar web como si fuese Linux, existen muchas aplicaciones equivalentes y las rutas de los ficheros son similares aunque la parte UNIX suele estar oculta para el usuario, mostrando únicamente las carpetas que le interesa. Las aplicaciones de MacOSX suelen acompañar en intefaz gráfica y facilidad de manejo, los programadores de aplicaciones para MacOSX suelen hacer muy buenas aplicaciones y de las que los usuarios de Windows y Linux suelen ver con envidia.